|
Comité por la Construcción de una ORGANIZACIÓN REVOLUCIONARIA ANARQUISTA [Foro de debate] [Links] [Documentos] [CEI] [Movimiento Obrero] [Principal] |
|
11/09/2004 |
Movimiento Obrero |
|
La "Celeste y Blanca" y la oposición clasista deben intimar a la burocracia a convocar a un plan de lucha boicoteando sus elecciones truchas. |
|
|
El 16 del presente se realizarán, por la Capital, las elecciones generales de la Alimentación. En medio de una coyuntura de desgranamiento interno, que es la fiel expresión del conjunto de contradicciones latentes por dentro del movimiento obrero, en la STIA se da el mejor ejemplo de la democracia burócrata... Con tres listas electorales, el caso de la alimentación es particularmente heterogéneo para el común de las elecciones gremiales que, ante la debilidad orgánica de la izquierda, se desarrollan -donde hay oposición presente- en un ambiente polarizado más por la debilidad e incapacidad para hacerlo solas que por el norte programático de las fuerzas opositoras. Estas han optado por desarrollar, por lo largo de las filas organizadas del Movimiento Obrero y en un sentido meramente táctico, Frentes Electorales -expresión gremial del Frente político que más de un partido ha planteado como grito en el cielo-. La heterogeneidad, como decimos, no resulta de la riqueza de opciones por la izquierda, sino que de las pujas internas de la burocracia a la que esta desconoce. Por esto resulta espurea la táctica de los "Frentes Impotencia" que resultan las formaciones de listillas por todos lados... Reconocer a las burocracias, como decimos, no es simplemente saber que están sino que además dónde y cómo. La izquierda, en medio de una situación de ofensiva reaccionaria (con la inminente aplicación del Código Contravensional), se lanza de lleno -dando las espaldas a los explotadores o lo que es peor, equiparándolos con ellos- a arrebatarle de un golpe las direcciones gremiales a los burócratas: la contradicción es evidente. Desconocer el carácter descompuesto de las burocracias, en el conjunto de lazos que las unen con las bases, es ignorar su carácter específico. Creerlas debilitadas por su ligazón al Campo Enemigo, al contrario, es ignorar su carácter general: ¡Por esto es que la izquierda falla constantemente! El único triunfo posible y real por dentro de las filas del Movimiento Obrero es explotando las contradicciones intrínsecas a la burocracia y esto, hoy, se traduce en el boicot a todos los tejidos de ligazón que aún tiene con las bases, acentuando a su vez su carácter anti-obrero. O sea, agudizar el carácter general de su contradicción con las bases y el particular de sus "relaciones carnales" con los explotados. ¿Cómo ponemos en pie esa estrategia? Reconociendo el lugar reaccionario de las burocracias en donde corresponde: no como un resorte negativo para la ocupación de las direcciones gremiales, sino como un tapón para que la efervescencia obrera, que se debe ir acumulando debajo de ellas como producto de la ofensiva económica y política de los patrones y su Gobierno, se libere. Alinear dicho norte es reconocerlas en su lugar actual, como responsables de la reunificación de las filas obreras y la puesta en pie de una plan de lucha nacional por nuestras reivindicaciones. En eso consta todo, ante una situación reaccionaria siempre es menester acudir en busca del fortalecimiento de unas bases de apoyo que permitan la resistencia y esta a su vez no se puede dar más que buscando, a través de ella, reformular y redoblar las condiciones de la nueva unidad. Es que la lucha económica es el crisol en el que se reconoce a sí misma la Clase, mientras que la política, en el que se da una orientación (la que no puede formular más que siendo consciente de su componencia, capacidad y fuerza). La izquierda le debate la economía a la burguesía y la política a la burocracia pero en realidad es, en este momento particular, al revés... Debemos combatirle a la burguesía por la trinchera de la defensa de nuestras libertades democráticas y a la burocracia por la de la defensa de los intereses económicos atacados por la misma. Esto significa la contraposición de los aspectos políticos del sindicalismo burócrata, con los económicos que marcan a las bases. Las oficialistas verde y azul de Daer y Giménez en la STIA, antes miembros ambos de la primera, denotan la crisis política por dentro de las burocracias pero también el sentido de su reagrupamiento bien expuesto con la reunificación de las CGT´s que -por más que nos lo quieran desmentir- tiene mucho más de bueno que de malo. Veamos, el 19 y 20 -punto culminante de una situación de avance de masas- ¿acaso acentuó o atenuó las contradicciones propias del Campo Explotador? las atenúo evidentemente, pero esto además, después de darle un golpe que por lo positivo y con su efecto disminuyó la extensión para su reagrupamiento (decretando la bancarrota a varios sectores de los más descompuestos del proceso anterior) y por lo negativo le planteo un conjunto de horizontes defensivos generales y homologables de todos sus intereses (bajo éstas banderas se constituyo el Gobierno de "salvación nacional" de Duhalde). ¿Podría, siendo que comprendemos lo anteriormente dicho, sorprendernos el hecho de que la división de la burocracia en dos listas signifique -en un contexto reaccionario y perteneciendo no a un resquebrajamiento de éstas en función de un avance desde abajo sino que a sus diferencias de intereses propias- un acentuamiento y no un debilitamiento de su fuerza...? Es evidente que la finalización del status quo de la lista única en la Alimentación significa algo, como también lo hace el reagrupamiento de las CGT´s y es el malestar presente en las bases a la vez que la metamorfosis que sufre la burocracia como su resultado y el del nacimiento de una creciente oposición obrera por toda la línea; eso... ¿garantiza sin embargo y por sí sólo el que la estrategia de la vanguardia -con la izquierda centrista a su cabeza- sea acertada? Nunca. Por eso es que las tareas no nos la plantea la existencia de contradicciones -como a veces gusta decirse- en el seno de uno u otro sujeto, sino que la correlación existente en el seno de la sociedad de Clases entre éstas (lo que determina, por otro lado, el carácter de la contradicción). Por esto es fundamental la caracterización. No hay que darle aire a la metamorfosis reaccionaria de las burocracias que hasta la pasan (en sus casos extremos) de progre, alineándose con las cada vez más desteñidas expectativas populares en el Gobierno o incluso se ubican en su oposición (como lo está insinuando Moyano). Debemos contraponer a las elecciones reagrupadoras -por más que en algunos casos y como signo de fuerza, lo hagan incluso divididas- y legitimadoras de la burocracia, la necesaria convocatoria a la estructuración de un Plan de Lucha único de todo el Movimiento Obrero. En alimentación la situación es acuciante para la Clase trabajadora. Símbolo de la flexibilización laboral a la vez que de la "patria exportadora" de Duhalde-Kirchner, cómo uno de los sectores mejor beneficiados por el nuevo modelo, el sindicato es un ejemplo de la desafiliación y el burocratismo. Conflictos como el del cierre de Bagley -con 350 operarios- deben servir para agrupar a la oposición clasista y combativa del gremio en contra de la tregua electoral a la burocracia entreguista. Que Daer y Giménez movilicen ya a toda la Alimentación en pro del triunfo en Bagley. La Celeste y Blanca/PCR-PTS (oposición del Gremio) deben hacerse de este llamado y trocar el de la convocatoria electoral reaccionaria de las burocracias por el de un Congreso Unico del Clasismo Opositor con las demás fuerzas opositoras y combativas del Movimiento Obrero.
|
|